
Recuerdo nuestras tardes de risas y alegrias, si yo estaba triste tu y personalidad un poco alocada, hacia que las sonrisas volvieran a mi rostro, no dejabas que una lagrima callera de mis ojos, porque te preocupabas de mantenerme distraida de todos los problemas por los cuales pudiera estar pasando, no tengo palabras para agredecerte eso hasta el dia de hoy.
Pero ahora tú!, estas triste, no lloras porque no tienes esa facilidad de hacerlo delante de la gente, ni siquiera para ti misma, aun si se te nota en la mirada, no esa misma mirada algre la cual conocí, y la que un día me saludo sin saber que se convertiria en la unica base de confianza en mi. Quiero volver a ver a esa persona que alegraba cada segundo de mi, con sus infinitas locuras, no quiero ver esos ojos tristes, quiero verte sonreir y disfrutar de la vida...
Recuerdo aquella tarde donde tus ojos no solo demostraban tristeza, si no tambien agotamiento, fue ese entonces cuando te dije... No tengas miedo a desahogarte, nadie te criticará por eso... En ese momento vi una lagrima recorrer tu mejilla por primera vez.
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